¿Puede fraccionarse la indemnización de despido y cobrarse el subsidio?

La reciente sentencia del Tribunal Supremo emitida por la sala de lo social sección 1ª. Sentencia número 694, el 3 de octubre de 2023, analiza esta cuestión para determinar que sí se puede cobrar el subsidio para mayores de 52 años, aunque se estén percibiendo cantidades superiores al 75% del salario mínimo interprofesional, al derivar las mismas de un acuerdo de fraccionamiento de pago de la indemnización de despido.

Los antecedentes del asunto son una persona es despedida con derecho a una indemnización por importe de 209.471,66 €, no obstante, llega a un acuerdo con la empresa para recibir el importe de la indemnización de forma fraccionada mensualmente, durante un periodo de siete años. La empresa para garantizar el pago de la cantidad aplazada contrata un seguro, del que era beneficiario el trabajador.

Lo que ocurre es que el trabajador cuando recibe esas percepciones las declara en su declaración del Impuestos de Rendimientos de Personas Físicas (IRPF) como rendimientos de capital mobiliario.

El Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE) considera al haber declarado esas rentas como rendimientos de capital mobiliario, el beneficiario ha recibido unas rentas por encima del 75% del salario mínimo interprofesional, y por ello dicta resolución por la que el trabajador desempleado pierde el derecho al subsidio por desempleo para mayores de 52 años, y se le reclaman las prestaciones indebidas.

El problema deriva de que el abono de la indemnización a través de una aseguradora, al haber contratado la empresa un seguro de rentas diferidas, determina por aplicación de la ley que sea tributado como renta de capital mobiliario, aunque en realidad deriva de una indemnización, y en su origen se hubiese declarado como renta del trabajo. Desde un punto de vista fiscal, en el momento que la indemnización pasa a formar parte del capital de un seguro, parece que cambia su naturaleza, y pasa a ser un arrendamiento de capital mobiliario.

En este sentido, el Tribunal Supremo viene a aclarar que, aunque fiscalmente parezca que la naturaleza de la percepción cambia, desde un punto de vista laboral no debe considerarse algo distinto a una percepción derivada de un despido, sea pagado de forma única o fraccionada, según regula el artículo 275 de la Ley General de la Seguridad Social, y en seste sentido resume la sentencia:

“Y, expresamente al segundo párrafo del referido artículo dispone que el importe correspondiente a la indemnización legal que en cada caso proceda por la extinción del contrato de trabajo no tendrá la consideración de renta. Para añadir que ello «con independencia de que el pago de la misma se efectúe de una sola vez o de forma periódica». De tal dicción resulta evidente que la norma no ha querido penalizar ni tratar de forma distinta la indemnización que se reciba de forma periódica, sin distinciones respecto de la forma de dicho pago aplazado ni de quien asuma finalmente el pago. Lo que se declara exento es, pues, lo percibido por indemnización derivada de la extinción del contrato hasta el límite legal, con independencia de la forma de su abono, del tiempo del mismo y del tratamiento fiscal de la indemnización.”

De la sentencia se pueden sacar varias conclusiones, entre ellas que el importe derivado de una indemnización de despido no tendrá la consideración de renta, con independencia de que el pago de la misma se efectúe de una sola vez o de forma periódica a efectos laborales. Nosotros como abogados expertos en laboral, podemos ayudarte a planear y revisar tu indemnización y la forma de abono.